Una rutina facial que asegure un buen cuidado de tu rostro consiste en aplicar los productos básicos y seguir los siguientes 7 pasos en su respectivo orden; respetando el modo de aplicación de cada uno.
¿Hay un orden? Si, cada producto tiene un orden de aplicación. Aquí te lo detallamos
Primer Paso
Antes de comenzar a aplicar una crema o tratamiento a tu rostro, este debe encontrarse limpio para optimizar el resultado en tu cuidado facial.
Para lograr una limpieza profunda sin dañar tu piel, limpia tu rostro con una almohadilla exfoliante especial para el rostro, conocida por su suavidad y alta absorción de impurezas.
Una vez limpio tu rostro; como regla general, los productos más ligeros se aplican primero. En la mayoría de los casos, esto significa aplicar primero el tóner. Lavarse la cara, alcaliniza el pH de la piel y los tónicos tienen como objetivo de restaurar su equilibrio.
Segundo Paso
No olvides de dar a tu cuello el mismo cuidado que brindas a tu rosto.
El cuello puede ser una parte de tu cuerpo que lo tienes un poco olvidado, pero si este empieza a tener signos de envejecimiento, lo notaras rápidamente.
Tercer Paso
Aplica un suero. Piense en el suero como un fertilizante para tu rostro. Su objetivo no es tanto proporcionar humedad (como debe hacerlo una crema hidratante) sino tratar los problemas de la piel. También puede funcionar con un humectante para dar un toque adicional.
Cuarto Paso
La crema hidratante se aplica después del sérum o suero. Tanto el suero como la crema deben aplicarse con movimientos que estimulen la circulación y levanten los músculos (movimientos que parten de la parte inferior hacia la superior)
Quinto Paso
La crema para los ojos se aplica después de la crema hidratante. Realice toques delicados y repetitivos para una mejor absorción.
Sexto Paso
También, asegúrate de haber aplicado la crema para los ojos en la zona del parpado, especialmente si es una crema reafirmante. La piel sobre el ojo es igualmente delicada.
Séptimo Paso
En su rutina diurna, el protector solar se aplica al final. El protector solar debe aplicarse al final para maximizar el tiempo de protección contra los UV.